El conocimiento científico sobre los fenómenos sociales es una cuestión que supera lo meramente teórico. La razón de ser de la sociología se desprende de su condición principalmente práctica, ya que permite un mayor control de las coacciones que nosotros ejercemos sobre nosotros mismos. Así, la sociología se asemeja a una disciplina “de combate”, donde los “rivales” son las prenociones propias y ajenas. Para tal combate es necesario manejar las herramientas básicas del arsenal sociológico, lo que puede permitir al alumno lograr un desencantamiento de los fenómenos sociales (objetivo general de la materia), al conocer las formas básicas de análisis metódico de lo social (objetivo específico de la materia).

Eduardo González Peña

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"El que cree haber entendido cualquier cosa sobre mí, se ha formado de mí una idea que responde a su imagen" Nietzsche.
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miércoles, 18 de septiembre de 2019

Nietzsche en la obra de Weber

El documental “Humano, demasiado humano” trata tanto sobre una de las mayores influencias de Weber como también sobre los problemas de anomia moral que le preocupaban a Durkheim. En lo que refiere a Weber, la influencia de Nietzsche aparece en su oposición al ingenuo optimismo del positivismo sobre el progreso de la ciencia y en su posición ambigua frente al proceso de racionalización social de la civilización occidental.

jueves, 22 de septiembre de 2016

El romanticismo como interlocutor del pensamiento weberiano

Les dejo dos documentales sobre el Romanticismo. El primero (ver aquí) y el segundo (ver aquí). 
En el siguiente cuadro pueden ver las principales diferencias del Romanticismo respecto al Iluminismo:


S. XVIII: Iluminismo
S. XIX: Romanticimo
Mundo estático y ordenado
La realidad se percibe como algo cambiante y misterioso
Mundo inteligible por la razón
La razón se entiende sólo como una facultad posible, pero el sentimiento y la imaginación juegan papeles igual de importantes (o, incluso, aún más)
El hombre era entendido como un ser social, que, además, es igual a todos los demás hombres.
El Romanticismo venera la individualidad: la nueva filosofía muestra al hombre como un ser poderoso y principio de todo saber, que acaba inevitablemente enfrentado a la sociedad.
 
De forma general el Romanticismo se trata de un movimiento cultural que envuelve grandes segmentos de la población europea, en general, y alemana, en particular, durante el siglo XIX. Estos grupos se volcaron a tareas de carácter introspectivo (filosofía, arte, música, etc.) que tuvieron como común denominador a la condena de la modernidad. Así el Romanticismo, a diferencia del Iluminismo, tiende a orientarse hacia el pasado lejano, cuando el mundo era percibido como algo estático y ordenado. La diosa razón del siglo XVIII pasó a ser eclipsada por el sentimiento y la imaginación, haciendo que la modernidad fuera entendida por los románticos como algo cambiante y misterioso. El individuo romántico –el artista– se creyó el principio de todo saber, dejó de lado el racionalismo y buscó que su libertad primara sobre todas las reglas de una sociedad descripta como aprisionadora. Todo ello enmarca al Romanticismo dentro de un fuerte pesimismo cultural y que expresaba la visión de un mundo en crisis.
Weber tiene en el Romanticismo a uno de sus varios interlocutores que le permitieron desarrollar su teoría científica. De este movimiento cultural toma la idea de que la verdad no podía ser deducida a partir de axiomas (aunque reniega de la emoción, el sentimiento y de la intuición o, de forma resumida, de la introspección, para dar explicaciones causales del mundo social). Además Weber comparte el rechazo romántico por los filisteos de su época. Sin embargo el sociólogo alemán se resistió al generalizado pesimismo cultural que desprendía el Romanticismo y se dedicó a la búsqueda de una especificidad que se le negaba a las ciencias sociales. Así su sociología estableció nuevos senderos para el saber que buscan no cerrar el camino a la inteligencia y no dejarse doblegarse frente a la imagen de un orden social que aparecía como una fatalidad preestablecida.
Eduardo.
PD: Les recomiendo no pasar por la vida sin escuchar a Beethoven (pueden la sinfonía N° 9 ver aquí o la 3 y 5), a Tchaikovsky (Obertura 1812 ver aquí) y a Dvořák (Sinfonía del Nuevo Mundo ver aquí).

martes, 22 de septiembre de 2015

Dominación tradicional y resistencias. El caso de Akenatón.



En el tipo de dominación tradicional, la legitimidad descansa en la santidad de las ordenaciones y de los poderes de mando proveniente desde tiempos lejanos, es decir, su raíz es la tradición. Buen caso es el de los faraones egipcios, los cuales representaban al total de la sociedad frente a los dioses que desbordaban el río Nilo. Se trataban de soberanos tan poderosos que dieron origen a construcciones que nos siguen maravillando hasta hoy en día.
Sin embargo, cuando el faraón Akentón intentó imponer una nueva religión de muy alta abstracción en su concepción de la deidad, fracasó rotundamente. La reforma del Faraón eliminaba las manifestaciones religiosas concretas, basada en imágenes corporizadas, antropomorfas y zoomorfas. Es decir, se eliminó las tradicionales iconografías de la religión del Egipto antiguo. Además se cambiaron todas las formas de oficiar las ceremonias religiosas.
Las reformas religiosas no se adaptaban a las necesidades espirituales de los campesinos y artesanos, acostumbrados a diversas deidades que tutelaban cada aspecto de la vida. Además, los dominados fueron abandonados por el clero, ya que los funcionarios religiosos se alejaron de la gestión social directa (es decir de las cuestiones terrenales) para dedicarse al culto del nuevo dios llamado Amón. 
Todo el poder del aparato imperial no pudo imponer en el plano individual a la nueva religión y los beneficios materiales otorgados por el Faraón a los principales funcionarios del Estado para asegurar la continuidad de la nueva religión, fueron inútiles frente al peso de la tradición. Entonces, no es de extrañar que, luego de la muerte de Akenatón, la religión tradicional fuera restaurada y el faraón hereje borrado de la historia escrita.
Para conocer sobre Akenaton pueden ver aquí  
 

lunes, 21 de septiembre de 2015

La dominación carismática y Napoleón Bonaparte

Ver aquí  un documental sobre Napoleón. En ellos se pueden distinguir muchas de las cualidades que son propias de los líderes carismáticos.
Los logros militares y políticos de Napoleón lo convirtieron en el "salvador de la Revolución" y en el primero europeo moderno en convertirse por mérito propio en emperador. Para eso es que logró forjar una imagen de militar invencible y de gran reformador político-social, condiciones que le permitió surgir como el líder adecuado para superar la crisis política generada por la inercia de la revolución.
Durante el tiempo que pudo corroborar sus cualidades políticas y militares, se convirtió en el líder más importante de la Europa posterior a la Revolución Francesa. Sin embargo, la inestabilidad propia de la dominación carismática le terminó por minar su liderazgo.
Napoleón, como todo líder carismático, siempre tenía que dar prueba de la "misión". Es por eso que al iniciarse la serie de errores militares (la invasión a Rusia o enviar mariscales a España para enfrentar a los ingleses), errores políticos-económicos (el embargo continental a Gran Bretaña) y al no poder romper por completo con el pasado (convertirse en emperador), el liderazgo de Napoleón comenzó su fase descendente.
Aun así, siguió mostrando sus dotes de líder al volver de Elba y "poner el pecho a las balas" ante el ejército realista francés. Tal valentía le permitió ganar nuevamente la lealtad de todo el ejército francés y tomar el poder sin dar un sólo tiro. Su legitimidad política también volvió a resurgir en el "pueblo" francés, que extrañaba las conquistas logradas durante la revolución y el primer gobierno de Napoleón, las cuales habían sido abolidas por Luis XVIII.
Finalmente, les llamo la atención sobre el factor del "azar". ¿Qué hubiera ocurrido de no haber llovido torrencialmente en los momentos que van desde la victoria francesa sobre los prusianos en la batalla de Ligny al enfrentamiento final en Waterloo ? No se puede saber porque es una pregunta contrafáctica, pero nos hace interrogarnos sobre los complejos mecánismos de la causalidad.

Tipos de gobierno de Aristóteles

En la clase del viernes, en el horario de 7 a 9 surgió una duda sobre la tipología de gobierno clásica que se pregunta por quiénes gobiernan. Se trata de la tipología de gobierno de Aristóteles que pueden ver aquí.
Dejo un cuadro:

martes, 15 de septiembre de 2015

Nietzsche en la obra de Weber

El documental “Humano, demasiado humano” (ver aquí) trata tanto sobre una de las mayores influencias de Weber como también sobre los problemas de anomia moral que le preocupaban a Durkheim.
En lo que refiere a Weber, la influencia de Nietzsche aparece en su oposición al ingenuo optimismo del positivismo sobre el progreso de la ciencia y en su posición ambigua frente al proceso de racionalización social de la civilización occidental.

Eduardo.

miércoles, 20 de mayo de 2015

"Una Mente Brillante", Adam Smith, la felicidad y el bien común

La persecución de la felicidad personal ¿asegura el bien
común? ¿Necesita regularse la felicidad?¿La libertad es compatible con la felicidad?