Hoy entendí que no debo perder el tiempo buscando esos años perdidos, me
enfrenté y me puse de pie, y me di cuenta que estoy viviendo años
dorados (los fanáticos de Maiden saben de qué hablo): hoy defendí la
tesis de Maestría. Gracias a los miembros del jurado Pablo Bonavena, María Eugenia Correa y Claudio Belini. Sus devoluciones y su tiempo es algo muy valioso. Gracias también a Andrés Wainer y Juan Califa, dos grandes. Y gracias Ana Castellani, Mariano Millán y Paula Gracía por venir a escucharme. Hoy soy "el mismo, pero mejor".
Espacio pensado para complementar las clases de sociología dictadas en la sede Martínez del CBC (Cátedra Nievas, UBA).
El conocimiento científico sobre los fenómenos sociales es una cuestión que supera lo meramente teórico. La razón de ser de la sociología se desprende de su condición principalmente práctica, ya que permite un mayor control de las coacciones que nosotros ejercemos sobre nosotros mismos. Así, la sociología se asemeja a una disciplina “de combate”, donde los “rivales” son las prenociones propias y ajenas. Para tal combate es necesario manejar las herramientas básicas del arsenal sociológico, lo que puede permitir al alumno lograr un desencantamiento de los fenómenos sociales (objetivo general de la materia), al conocer las formas básicas de análisis metódico de lo social (objetivo específico de la materia).
Eduardo González Peña
- Eduardo
- Argentina
- "El que cree haber entendido cualquier cosa sobre mí, se ha formado de mí una idea que responde a su imagen" Nietzsche.
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jueves, 12 de abril de 2018
Hoy el Ford Falcon
El auto, objeto de consumo emblemático de la modernidad, expresión de la subjetividad moderna y representante simbólico y material del progreso. Hoy, en el IDAES, es un buen día para hablar sobre el "gran clásico argentino": el Ford Falcon.
viernes, 28 de abril de 2017
El éxito en la universidad
Alguno de ustedes me han preguntado cuál es la mejor
técnica para aprender en la universidad. Desearía tener respuestas
simples y rápidas, pero no las poseo. Sin embargo, si voy a ensayar una
respuesta, no quiero dejar el asunto en una respuesta individual.
Entiendo el
aprendizaje como un momento interno de un sujeto que no se encuentra aislado, sino que interactúa de forma dialéctica con los contextos de
enseñanza socio-históricamente organizados. En esos
contextos es que sus operaciones internas psicológicas son reorganizadas y se tratan de una totalidad que abarca
tanto el plano cultural como el natural o
biológico. Ambos planos se fusionan hasta confundirse entre sí y pasar a funcionar como fuerzas evolutivas diferentes pero también
co-formantes[1].
Entonces, el
aprendizaje ocurre en un proceso de mutua apropiación entre
sujeto y cultura. Esto quiere decir que el sujeto
se apropia (y es apropiado) de modo gradual de los instrumentos culturales, es decir,
interioriza de forma progresiva las operaciones psicológicas que se encuentran
constituidas inicialmente en la vida social, es decir, en el plano
interpsicológico[2].
Por lo tanto,
aprender se constituye en un proceso más complejo que un dominio
aditivo sobre variados instrumentos. Se trata de una reorganización de la
actividad psicológica del sujeto como resultado de su participación en
situaciones sociales específicas. Este desarrollo ontogenético es determinante para establecer los niveles que poseemos de atención
voluntaria, de memoria lógica y para la formación de conceptos.
Bajemos un poco
el nivel de abstracción y expliquemos lo anterior de una forma más cercana a
nuestra experiencia.
Al llegar a la
universidad, nosotros ya nos encontramos dotados de ciertos niveles en nuestros
procesos psicológicos y de un nivel determinado herramientas culturales interiorizadas.
Es decir, poseemos una determinada constitución subjetiva y un nivel en el desarrollo
cognitivo.
Entonces, de
aceptar el simplista y clásico dualismo de individuo-sociedad, lo primero que
podemos pensar es sobre nuestra esfera individual.
Una condición fundamental es
preguntarse si uno “quiere” estar en la universidad. Parece algo obvio, pero no
lo es. También es importante preguntarse si lo que uno estudia se relaciona con
alguna actividad que mueva nuestro interés y curiosidad, de no ser así los años
en la universidad van a ser una actividad muy cuesta arriba. Se trata de una
especie de diálogo con nuestro futuro
que determinan cuanta fuerza moral contamos para hacer los grandes sacrificios
que implica hacer una carrera.
Las anteriores dimensiones
son las grandes directrices sobre la que se asientan toda estrategia, táctica y
técnica del alumno. Pero no son las únicas, luego hay que mirar nuestras
cualidades y defectos.
Todos poseemos
en nuestra personalidad dimensiones que nos dotan de fuerza y de debilidades.
Por lo tanto, no hay una sola estrategia general para el aprendizaje y el éxito
en la universidad. Necesariamente la táctica y las técnicas tienen que tener en
cuenta en qué elementos somos fuertes y en cuáles somos débiles, para afirmar
nuestras fortalezas y disimular nuestras debilidades.
En esos descubrimientos
hay mucho de trabajo inductivo y deductivo. No es algo que se alcanza de
repente o sin esfuerzo. Si les sirve tal o cual técnica, es algo que
necesariamente debe descubrir cada uno, porque no hay una sola forma de inteligencia.
Finalmente,
debemos advertir que es un error pensar que el éxito en la UBA, se trate de un
proceso estrictamente personal de corrección de defectos o de fortalecimiento
de virtudes. Claro que es algo muy importante, pero no se puede desconocer que el
aprendizaje en la universidad es como un juego, un deporte o un combate, es decir,
tiene “reglas” a tener en cuenta para tener éxito. Se trata de reglas más
menos elásticas, variables y cambiables, pero que no debemos ser tan ingenuos de desconocerlas. La
habilidad de manejarse en/con esas reglas (que son mucho más que las reglas
formales) constituye en un recurso fundamental para tener éxito como alumno universitario.
lunes, 18 de julio de 2016
Consejos para rendir un final
El final es oral y trata sobre toda la materia. Lo más posible es que rindan conmigo, pero puede que algún otro profesor quiera tomarles.
Para rendir les sugiero no estudiar “de memoria”. A ello se llama al proceso de meter palabras en nuestra cabeza, en busca de
demostrar estudio ante el profesor. Mediante esa estrategia se obtiene el
paradójico resultado de que en casi ningún caso los alumnos recuerdan el total
de lo que deben estudiar. En realidad, normalmente se logra algunas islas de
conocimiento, que no se pueden conectar entre sí y que se presentan separados
por grandes abismos de vacio conceptual. Se trata de un proceso en donde no hay
razonamiento y comprensión de las relaciones que se establecen en un
conocimiento verdaderamente significativo. Por lo tanto, con el correr de los
días se pierden todos los conocimientos adquiridos y, en el examen, no permite
responder a preguntas que impliquen establecer relaciones y/o comparaciones.
Creo que es más rico (y seguro para
aprobar) estudiar de forma significativa. Esa estrategia implica un ejercicio
de razonamiento, es decir, se trata de descomponer y recomponer los temas y sus
conceptos, de encontrar las razones de las ideas, de establecer vínculos hacia
el interior del tema y frente a los conocimientos que portábamos de forma
previa. Para ello la memoria es un importante complemento, pero no el recurso
motor. Que el conocimiento sea asimilado supone hacer un registro razonado y
almacenamiento significativo de la información, que permita a la memoria de
largo plazo y a la memoria operativa recuperar la información. Es posible que
la información secundaria se pierda en la niebla del olvido, pero los núcleos
centrales tienden a sobrevivir, porque fueron asimilados, y se vuelven parte de
nuestra capacidad de significar el mundo.
Algunas claves para lograr un conocimiento
significativo pueden ser:
- Tener estrategias en lo que refiere a la utilización del tiempo, planificación y gestión de las tareas a desarrollar y del descanso.
- Pensar sobre como optimizar nuestra atención, velocidad y comprensión del material que nos conecta con lo que hay que conocer.
- Tomar conciencia del funcionamiento de nuestras emociones frente al estudio, para apuntalar las partes débiles y sacar provecho de nuestros puntos fuertes.
- Tener un ambiente físico de estudio “sagrado”. A mí me resultó muy útil haber tenido mi propia Baticueva o Fortaleza de la Soledad, que me servía como base para entrar a esos complicados universos que nos propone el conocimiento. También me fue muy importante formar parte de grupos de estudios, lo que me permitió complementar mis capacidades y experiencias con la de otros, y sentirme contenido.
Seguro que hay otras dimensiones que en
este momento se me escapan, pero creo que todo lo anterior nos direcciona y
posee unos principios de facilidad progresiva, creando un círculo virtuoso en
nuestra capacidad de aprender más cosas.
viernes, 27 de noviembre de 2015
Algunas dimensiones para el conocimiento significativo
Un compañero me pregunta por estrategias de
estudio alternativas al estudio de memoria.
Para empezar quiero aclarar que entiendo
por estudiar “de memoria” a meter palabras en nuestra cabeza, en busca de
demostrar estudio ante el profesor. Mediante esa estrategia se obtiene el
paradójico resultado de que en casi ningún caso los alumnos recuerdan el total
de lo que deben estudiar. En realidad, normalmente logran algunas islas de
conocimiento, que no pueden conectar entre sí y que presentan separados
por grandes abismos de vacio conceptual. Se trata de un proceso en donde no hay
razonamiento y comprensión de las relaciones que se establecen en un
conocimiento verdaderamente significativo. Por lo tanto, con el correr de los
días pierden todos los conocimientos adquiridos y, en el examen, no pueden
responder a preguntas que impliquen establecer relaciones y/o comparaciones.
Creo que es más rico (y seguro para
aprobar) estudiar de forma significativa. Esa estrategia implica un ejercicio
de razonamiento, es decir, se trata de descomponer y recomponer los temas y sus
conceptos, de encontrar las razones de las ideas, de establecer vínculos hacia
el interior del tema y frente a los conocimientos que portábamos de forma
previa. Para ello la memoria es un importante complemento, pero no el recurso
motor. Que el conocimiento sea asimilado supone hacer un registro razonado y
almacenamiento significativo de la información, que permita a la memoria de
largo plazo y a la memoria operativa recuperar la información. Es posible que
la información secundaria se pierda en la niebla del olvido, pero los núcleos
centrales tienden a sobrevivir, porque fueron asimilados, y se vuelven parte de
nuestra capacidad de significar el mundo.
Algunas claves para lograr un conocimiento
significativo pueden ser:
- Tener estrategias en lo que refiere a la utilización del tiempo, planificación y gestión de las tareas a desarrollar y del descanso.
- Pensar sobre cómo optimizar nuestra atención, velocidad y comprensión del material que nos conecta con lo que hay que conocer.
- Tomar conciencia del funcionamiento de nuestras emociones frente al estudio, para apuntalar las partes débiles y sacar provecho de nuestros puntos fuertes.
- Tener un ambiente físico de estudio “sagrado”. A mí me resultó muy útil haber tenido mi propia Baticueva o Fortaleza de la Soledad, que me servía como base para entrar a esos complicados universos que nos propone el conocimiento. También me fue muy importante formar parte de grupos de estudios, lo que me permitió complementar mis capacidades y experiencias con la de otros, y sentirme contenido (cosa no menor).
Seguro que hay otras dimensiones que en
este momento se me escapan, pero creo que todo lo anterior nos direcciona y
posee unos principios de facilidad progresiva, creando un círculo virtuoso en
nuestra capacidad de aprender más cosas.
sábado, 3 de octubre de 2015
Estudiar siempre hace la diferencia
Un compañero me pregunta sobre cómo evaluar si la decisión
de estudiar tal o cual carrera es la “correcta”. Todo lo que voy a escribir hay
que tomarlo como una simple opinión y no mucho más.
En principio creo que es necesario estudiar, porque estudiar
siempre hace diferencia. En ese sentido cualquier cosa a que le dediquen
esfuerzo y pasión va a generar algo positivo, porque nuestra cabecita se va a
encontrar ejercitándose y disciplinándose. Además, y esto es muy importante en referencia
a la pregunta, el conocimiento es un recurso que no se puede preverse a ciencia cierta en sus posibilidades antes de poseerlo. Lo normal y esperable es que abra rumbos, que genere
posibilidades no previstas y que amplíe las posibilidades individuales. Quiero decir que educar
nuestra sensibilidad respecto a la capacidad para captar el mundo siempre suma.
Además pienso que estudiar es una enorme posibilidad, que no
hay que dilapidar, y que uno siempre tiene que estudiar para uno mismo. Bajo esos parámetros, estudiar nunca va ser una pérdida de tiempo.
De hacerlo de esa manera la decisión de qué estudiar,
siempre va a ser la "correcta". No importa si más tarde tengan que readecuar el
rumbo porque evolucionaron. Esto último es crecer y crecer, si bien es siempre
algo difícil, nos permite ser más autónomos (incluso a nivel económico).
Lo único que no deben hacer es abstenerse de tomar una
decisión frente a la duda, porque la duda es parte de la solución y no un
problema, y porque nuestra vida se hace de decisiones.
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